·amores caprichosos·

“Sé Una Dama, Dijeron”… Escritos de una mujer furiosa

Be A Lady They Said, de “Writings of a Furious Woman”

Sé una dama, dijeron. Tu falda es muy corta. Tu camisa está muy baja. Tus pantalones son demasiado ajustados. No muestres tanta piel. No muestres tus muslos. No muestres tus senos. No muestres tu estómago. No muestres tu escote. No muestres tu ropa interior. No muestres tus hombros. Cúbrete. Deja algo a la imaginación. Viste con modestia. No seas una tentadora. Los hombres no pueden controlarse a sí mismos. Los hombres tienen necesidades. Muéstrate sexy, sé guapa. No seas tan provocativa. Tú lo estás pidiendo. Viste de negro. Usa tacones. Estás demasiado vestida. Estás demasiado desarreglada. Parece que te has dejado de cuidar.

Sé una dama, dijeron. No seas demasiado gorda. No seas demasiado delgada. Come más. Adelgaza. Deja de comer tanto. Pide una ensalada. No comas carbohidratos. Sáltate el postre. Necesitas bajar de peso. Ponte a dieta. ¡Dios! Pareces un esqueleto! ¿Por qué simplemente no comes? Te ves demacrada. Luces enferma. A los hombres les gustan las mujeres con algo de carne en los huesos. Sé femenina. Sé talla cero. Sé un doble cero. Sé nada. Sé menos que nada.

Sé una dama, dijeron. Quítate el vello corporal. Blanquea esto. Blanquea eso. Erradica tus cicatrices. Cubre tus estrías. Rellena tus labios. Botox a tus arrugas. Levanta tu cara. Mete la barriga. Adelgaza tus muslos. Resalta tus pechos. Muéstrate natural. Te estás esforzando demasiado. A los hombres no les gustan las chicas que se esfuerzan demasiado.


Sé una dama, dijeron. Usa maquillaje. Prepara tu cara. Oculta tus imperfecciones. Contornea tu nariz. Resalta tus pómulos. Alinea tus párpados. Rellena tus cejas. Alarga tus pestañas. Colorea tus labios. Polvo, rubor, bronce, resalta. Tu cabello es muy corto. Tiñe tu pelo. No de azul, eso parece antinatural. Muéstrate joven. Lo viejo es feo. A los hombres no les gusta lo feo.

Sé una dama, dijeron. Guárdate virgen. Sé pura. No duermas por ahí. No tengas sexo con demasiados hombres. A los hombres no les gustan las zorras. No seas tan mojigata. No estés tan tensa. Diviértete un poco. Sonríe más. Dale placer a los hombres. Sé experimentada. Sé sexual. Sé sucia. Sé la chica genial. No seas como las otras chicas.


Sé una dama, dijeron. No hables demasiado alto. No hables demasiado. No seas intimidante. ¿Por qué eres tan aburrida? No seas una perra. No seas tan mandona. No exageres. No seas tan emotiva. No llores. No grites. No maldigas. Soporta el dolor. No te quejes. Dobla su ropa. Cocina su cena. Mantenlo feliz. Ese es el trabajo de una mujer. Serás una buena esposa algún día. Toma su apellido. Dale hijos. ¿No quieres hijos? Algún día lo harás. Cambiarás de opinión.

Sé una dama, dijeron. Que no te violen. No bebas demasiado. No camines sola. No salgas demasiado tarde. No te vistas así. No te emborraches. Camina por donde esté bien iluminado. Permanece en los barrios seguros. Dile a alguien a dónde vas. Trae spray de pimienta. Compra un silbato de violación. Sostén tus llaves como un arma. Toma un curso de defensa personal. Cierra tus puertas. No salgas sola. No hagas contacto visual. No llames la atención. No trabajes hasta tarde. No sonrías a extraños. No confíes en nadie. No digas que sí. No digas no.

Simplemente “sé una dama”, dijeron.”

En esta entrada iba a escribir algo totalmente diferente, y a la vez lo mismo. El tema sería acerca de lo que realmente hay detrás de una persona insegura. Este ha sido un tema que he tratado mucho últimamente en el consultorio, y quería escribir acerca de cómo todo se trata de la posibilidad de sentir que estamos seguros en el mundo… y mucho más. Pero ayer vi este video y mi entrada cambió.

No he podido describir bien la sensación que tuve cuando lo vi por primera vez, ni la de hoy cuando lo volví a ver para escribir acerca de él. Voy a intentarlo:

Siento tristeza y ganas de no caer en el juego. Entrar en el asunto del machismo es un juego en sí mismo, tanto si juegas en su contra o, sin darte cuenta estás en él. Siento como si se hubieran juntado todas las fichas del rompecabezas y pudiera ver la imagen completa, una que llevo años tratando de mirar y que ha estado muy borrosa. Siento consideración por aquellos que han hecho de estas palabras su ley y que han cargado con el peso de un sistema entero, de millones de generaciones atrás. Siento alivio al mirarme y reconocer que soy alguna de las cosas que han querido que sea, pero muchas no lo soy. Siento ganas de salvar al mundo. Siento ganas de dejarlo así, porque no quiero caer en el juego. Siento compasión conmigo misma y con lo que traigo detrás, porque hemos perdido mucho, mucho tiempo. Siento ganas de seguir recorriendo el camino de regresar al amor, de soltar este gran capricho, de ser libre.

En la charla que di ayer quise hablar un momento acerca de cómo el mensaje que había detrás de todo lo que estaba diciendo, de la historia que estaba contando, era que mientras estemos disponibles para nuestra propia vida, mientras seamos libres de reglas, mandatos, contratos y pensamientos encaprichados que nos limitan, podremos tener tiempo, energía y ganas de descubrir quién somos, y que las mujeres – ufff que poder el que tenemos las mujeres – podremos empezar a sentirnos realmente cómodas en nuestra propia piel, y de paso nuestros amigos los hombres también. Sabiendo, reconociendo, que no somos esa piel. Recordando que lo que realmente somos nunca cae en el juego. Pidiendo que la vida nos ayude a encontrar la forma de manifestarlo con claridad y calma. Deseando que encontremos el camino. Reconciliándonos con todo eso que llevamos años oyendo, diciéndonos, compartiendo, cargando… porque cada una de esas palabras, de esas “sé una dama, sé así, no seas así” también nos las hemos dicho a nosotras mismas. Así que en la reconciliación del ser no caben las víctimas (nosotras) y los victimarios (ellos), solo cabe la mirada compasiva. Si seguimos separándonos y tratando de salvarnos únicamente a nosotras, será más de lo mismo, y yo ya estoy cansada de lo mismo.

Y la pregunta final que me surge es: ¿quién rayos soy?, para después reconocer que estoy más dispuesta que nunca a descubrirlo.

2 comentarios en ““Sé Una Dama, Dijeron”… Escritos de una mujer furiosa”

  1. Me encantó el mensaje que nos dejaste con este post! Quiero expresar lo que sentí al leerlo. la sociedad le impone a uno estereotipos que nosotras como mujeres creemos que tenemos que cumplir, todos los que dijiste en el post y eso lo que hace es que no vivamos, ni disfrutemos la vida, pues siempre necesitamos encajar en algún circulo social, no nos permitimos vivir y disfrutarnos tal cual como somos.
    Gracias por mostrarnos que lo único importante y en lo único que nos debemos de preocupar es estar bien con nosotras mismas, pues es de la única forma en que vamos a ser felices!
    Gocemonos la vida sin tener que rendirle cuentas a la sociedad!!.
    Un beso!!!

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