·amores caprichosos·, Constelaciones Familiares

La respuesta está en la comida

Esta es la foto del final de la constelación. Cata con toda su fuerza frente a su vida y atrás, todo su clan acompañándola desde su legado

Cata llegó con una pregunta inusual para mí y yo solo pude confiar una vez más en la herramienta. Quería hacer una constelación y el tema que quería trabajar era entender por qué si parecía que la vida le estaba mostrando que el negocio de los alimentos era su camino, ¿para ella la comida había sido por muchos años un traspié en su salud? Muchos alimentos le caían mal, otros le generaban un mareo en forma de inestabilidad y ella realmente no entendía por qué. Quería sentirse tranquila con la comida y disfrutar de su nuevo negocio desde un lugar de fluidez. Fue a mi consultorio a tratar de encontrar en ella este lugar.

Cuando entramos juntas al campo de información todo empezó a tener mucho sentido. Lo que ella más quería era tomar de la fuerza que sabía que en su clan había para ella. En este momento necesitaba profundamente de sus mujeres, porque el legado de la cocina le venía de ellas. Descubrimos algo fantástico y la energía empezó a atravesarla de una manera que nunca antes había visto. Me decía “Caro no puedo parar de moverme, siento que se está abriendo algo dentro de mi, siento una energía impresionante”.

Después hubo llanto, había algo que solucionar.

Hace unos años Cata estaba pasando por un momento difícil de su vida, el cual hoy puede mirar con tranquilidad. Quería quedar en embarazo y tener un hijo con su esposo, pero su cuerpo no se lo estaba permitiendo. Después de una búsqueda muy juiciosa, quiso saber si lo que comía tenía alguna injerencia en el quedar en embarazo o no, y emprendió un camino por el mundo de la alimentación denominada saludable, funcional, natural. Se encontró con alguien que le explicó que la respuesta estaba en la comida, pero ella lo tomó literal y creyó que lo que comía tenía el poder de hacer que su cuerpo fuera fértil, sin entender (porque todavía no podía verlo) que el mensaje que había detrás, era que la respuesta para ser ella, lo que había venido a ser y hacer a este mundo, su verdadera esencia, ese lugar desde donde honraba su clan, a sus mujeres, la vida misma; estaba en la comida, con la comida.

Hoy puede verlo más claramente, sabe que cocinar es su gran pasión, es donde siente la energía de la creación, de la vida. Hoy sabe que lo que vino a crear no era un bebé, y aunque lo deseó profundamente, pudo tomar de la vida lo que tenía para darle y asentir ante la posibilidad de no ser madre.

Hubo unas mujeres en esta historia que no fueron ni miradas ni reconocidas, con ellas fue que todo empezó. Su abuela fue criada por unas esclavas y su mamá, es decir la bisabuela, la mandaba a que estuviera con ellas todos los días, alejada del resto de sus hermanas. No sabemos qué pasó allí, solo sabemos que la abuela aprendió a cocinar gracias a estas mujeres maravillosas, que alejadas de sus raíces, de sus propios clanes, de su vida misma, de alguna manera lograron seguir repartiendo amor y le enseñaron una de las tradiciones más importantes de la humanidad: a transformar los alimentos y convertirlos en alimento de vida. A ellas nadie las miró, ni reconoció su gran legado. Cata hoy sabe cocinar gracias a ellas y tenía que ir allá a decirles: “En nombre mío, de mi clan, de las mujeres de mi familia, las vemos, las reconocemos y les agradecemos”.

Lo que pasó después en la constelación fue literalmente mágico. Cata empezó a sentir que su corazón se abría, se expandía y una energía entraba por ahí. Al mirarlas y reconocerlas fue que pudo tomar lo que estaba buscando, la fuerza. Ponerlas en el lugar que les correspondía hizo que se sintiera muy acompañada y llena de vida. Entendió como para la abuela, la mamá y para ella hasta este momento, la comida estaba cargada de pesos, de dolores, de sacrificios, de inestabilidad, de soledad y tristeza, porque así había sido para todas estas mujeres tiempo atrás. Pudo pedirles permiso para hacerlo diferente y encontrar en la comida y en el cocinar gozo y placer. Lo sintió por su cuerpo, eso era lo que quería, lo que había necesitado por tanto tiempo, el permiso para gozar de los alimentos, quitarle las etiquetas, disfrutarlos por lo que son, tomar de sus nutrientes y convertirlos en amor. Cada pan que ella hace hoy está cargado de amor y se convierte en su creación, en su hijo.

Por último les dijo: “Esto lo haré en su honor. Para mi. Con ustedes en mi corazón”.

Que bonita fue esta constelación. Que cantidad de mensajes. Que maravilloso que es tomar la vida por lo que es, quitarle las etiquetas y encontrarte con tu verdadera esencia. Que delicioso se siente llenarse de fuerza y encontrar tu lugar en el mundo. Hoy Cata siente que ha llegado y que puede existir sin culpa, sin peso, sin amor encaprichado.

2 comentarios en “La respuesta está en la comida”

  1. Me encantó!!!! Una historia que he sentido cerca, de las etiquetas, del bando de bueno y malo.
    Qué podemos comer? Lo que se siente bien en nosotros, lo que queramos. Menos mente y más energía de AMOR.

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